Para cumplir el sueño de tener un negocio propio, luego de definir qué se va a vender y el presupuesto a invertir, uno de los pasos más importantes a seguir es elegir el local adecuado, donde además del tamaño, influyen diferentes elementos.

Uno de los principales factores a tomar en cuenta antes de la compra o alquiler de un establecimiento comercial es la ubicación, de la cual depende en gran medida el éxito del negocio. En Argentina, las zonas de shopping más populares se encuentran en la capital, Buenos Aires, específicamente en la calle Florida o las avenidas Alvear y Santa Fe, además de reconocidos centros comerciales como Alto Palermo o Patio Bullrich. Mientras más cerca esté su nuevo local de estos lugares, tendrá más concurrencia, aunque los alquileres serán más altos.

Los emprendedores primerizos pueden invertir en zonas más económicas, como Parque Patricios y San Telmo, lugares que gozan de fácil accesibilidad de transporte. En la zona de Caseros y Belgrano hay buena afluencia de viandantes y se encuentra cerca del Polo Tecnológico. La decisión de dónde instalarse no solo depende del dinero que se disponga sino también del rubro del negocio, para lo que hay que considerar el perfil de la población de la zona, su nivel socio-económico y la competencia.

Luego de escoger la ubicación, hay que tomar en cuenta las condiciones del local. Comenzando por el tamaño, que varía según las necesidades del tipo de negocio, pasando por el estado de las paredes, tuberías y cableado eléctrico. Las filtraciones, averías, cortocircuitos y cualquier otro desperfecto que pudiera surgir, sumarán números al monto destinado a la remodelación, por lo cual se debe comprobar con atención el estado del inmueble antes de adquirirlo.

Ya tomada una de las decisiones más importantes como lo es la locación del local, sólo

quedan gestionar las licencias y permisos, cuyos costos y requisitos variarán según la región.