Uno de los desafíos iniciales y más importantes por los que debe pasar toda persona joven que desea emanciparse del hogar familiar, o de todo extranjero que desea vivir en Argentina, es el tema de la vivienda. En ambos casos, la mayoría opta por arrendar, dado los costos de comprar una propiedad.

Enfocándonos exclusivamente en el caso de Argentina, ésta se encuentra ante una realidad compleja; debido al temor de una emergente crisis que pueda salirse de control en cualquier momento, sumado a la dificultad natural que implica el tener que cumplir con todos los requisitos que pueden, legalmente, exigir los propietarios del inmueble a alquilar.

Para una persona ajena al sistema de los alquileres en el país, este medio puede resultar confuso, no sólo por el costo del alquiler sino, por los requisitos exigidos por propietarios e inmobiliarias.

Muchos extranjeros recién llegados están escogiendo establecerse en las provincias en lugar de la capital, por motivo de que los costos varían considerablemente, siendo más barato el alquiler fuera de Buenos Aires. Aunque hay zonas de la ciudad, usualmente en las afueras, donde se puede encontrar rentas económicas.

Un requisito que no solo es un gran impedimento para extranjeros, sino que también, lo es para ciudadanos argentinos, es conseguir un garante, que es la persona que ofrece como garantía una propiedad en la ciudad. Este suele ser un requerimiento común que piden los dueños.

Como es natural, para personas que vienen del extranjero y que no tengan familiares con un hogar o inmueble propio, así como individuos o familias argentinas que igualmente no posean una propiedad en Buenos Aires, esto les resulta un obstáculo tedioso.

Si bien en los últimos años, se ha popularizado que bancos y compañías de seguros ofrezcan entre sus servicios el de fungir de garantes, no todas las personas pueden pagar los montos de dinero debido a lo limitado de sus presupuestos.